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En una charla de café bastante distendida y relajante, Oscar el director de la planta criticaba con fuerza los grupos de what's up y el uso del Facebook. Comentaba que él nunca entraría a ninguno de los dos, porque se le hacía pérdida de tiempo. Comentaba que su familia tenía un grupo, pero que él no participaba. Hubo muchos argumentos a favor y en contra. Terminó diciendo, yo no entro a eso y punto.

Por la tarde, con la oficina casi vacía, se acercó a Pedro, un colaborador joven y comenzó por preguntarle algunas cosas que le había delegado. De repente le preguntó su opinión por las redes sociales de las que habían platicado en el café.

Pedro le hizo ver que era una manera moderna de comunicarse y que bien usados podrían ser una herramienta eficaz en la empresa. Le dijo que podría hacer un grupo con su staff para intercambiar ideas o simplemente comunicarse.

Oscar le pidió que le enseñara a hacer un grupo, para el staff y que le explicara el funcionamiento de la red social de mensajería. Se llevaron unos quince minutos. Al final, contento, Oscar solamente dijo: “mis prejuicios limitantes, en ocasiones estorban” y le preguntó a Pedro por los suyos.

Normalmente conocemos lo que se llama la  “zona de confort” definida como una "área" metafórica en la se permanece cuando una persona se mueve en un entorno que domina. Allí las cosas resultan conocidas y cómodas ya sea que sean agradables o no.

Cuando alguien propone alguna cosa que pueda incomodar, automáticamente surge defender el estatus. No porque lo que se propone sea objetivamente inadecuado, sino porque es molesto abandonar las costumbres o hábitos que se tienen.

Cuando alguien propone algo incómodo, surgen razones, argumentos, en pocas palabras prejuicios que terminan por limitar la propia forma de actuar.

Estos prejuicios limitantes estorban el aprendizaje, lo novedoso, lo no descubierto. Limitan los horizontes del propio crecimiento.

Ampliar la visión de tu mundo, implica salir de lo que limita, hay un refrán que dice: “si quieres conocer otras playas, tendrás que abandonar en la que te encuentras”, más gráfico no puede ser.

Prejuicios limitantes, pueden ser frases como las siguientes: “siempre se ha hecho así”, “por qué arriesgar”, “es más seguro de esta manera”, “los expertos afirman”, “no tengo tiempo”, etc. Habrá otras que estén dentro de tu léxico.

Prejuicio limitante es una opinión o juicio que se emite para no esforzarse o arriesgar.

¿Cuántos límites subjetivos has puesto en tu vida, relaciones o carrera? El futuro, tu futuro está lleno de incomodidades y de retos, pero si sigues arrastrando tu pasado difícilmente obtendrás éxito.

Es importante que creas en ti, que te proyectes con ilusión hacia es futuro incierto que te traerá grandes cosas si abandonas algunos de tus hábitos que hacen que eches raíces y que defiendas lo que ya pasó y que nada añade a tu vida.

No todo lo que se propone como cambio es adecuado, ni todas las costumbres o hábitos que tienes requieren ser cambiados, pero en ocasiones te opones a éstos simplemente porque son incómodos. En ocasiones, habrás abandonado tus metas o sueños porque implican incomodidad,

Que importante es tener sueños, ¡atrévete a hacerlos realidad! ¡Rompe tus prejuicios que limitan tu vida y verás que horizontes te estabas perdiendo! A menos que el estar estancado te sea agradable.

José Luis Castañeda Lerma