Cada inicio de año ocurre algo curioso contigo.
Sin que nadie te lo pida, empiezas a imaginar cambios. Te ves distinto: más ordenado, más decidido, más fiel a lo que sabes que deberías hacer. Tal vez no dure mucho esa inspiración, pero en esos primeros días hay algo auténtico: el deseo real de mejorar.
Algunos escriben sus propósitos. Otros solo los piensan. Algunos más los comentan en voz baja, como si temieran que decirlos en voz alta los obligara a cumplirlos.
Y entonces aparece él. Disfrazado de prudencia, de realismo, de experiencia. El famoso, pero.
— Sí, pero no es el momento.
— Sí, pero necesito más tiempo. O tenga más dinero
— Sí, pero cuando se acomoden las cosas…
Cada pero es una frontera que tú mismo dibujas. No está ahí afuera. La trazas tú.
Tus excusas no son razones: son historias que te cuentas para no avanzar. Historias bien construidas, incluso lógicas… pero paralizantes.
El pero es el asesino silencioso de los sueños. Es la barrera exacta entre quien podrías ser y la vida que dices querer. Y lo más peligroso es que suena sensato.
Salir de tus peros no comienza con motivación, comienza con honestidad. Reconocerlos. Nombrarlos. Mirarlos de frente. Y luego actuar a pesar de ellos.
Porque cuando eliminas el pero, aparece el camino. Y la mejor manera de eliminarlos es la acción. El viaje de mil kilómetros comienza con un paso. Y ese paso tiene nombre: DECISIÓN.
Tal vez pienses que necesitas claridad antes de actuar. Es al revés.
Al actuar se disuelve la ansiedad.
La acción aclara las dudas.
La acción resuelve problemas que el pensamiento solo agranda.
No necesitas ver toda la escalera. Solo da el primer paso. Empieza por cualquier parte. La claridad viene con la acción, no antes.
El único fracaso real es no intentar. El mayor peligro no es equivocarte, es no arriesgarte nunca.
Este no es un texto sobre motivación. Es sobre responsabilidad contigo mismo. Sobre dejar de negociar con tus excusas. Sobre hacer algo —pequeño, imperfecto, real— pero hacerlo hoy mismo.
Si este año vas a quedarte con una sola idea, que sea esta: HAZLO, deshazte de tus excusas que te adormecen. Y si hace falta decirlo dos veces: Por favor, hazlo.
Que este año nuevo no sea solo un cambio de calendario, sino el momento en que dejaste de decir pero…y empezaste a caminar.
Feliz Año Nuevo.
Tus amigos de Sícap
