En las empresas se suele pensar que cuando las cosas no andan bien o que salen mal gran culpa es de los empleados. Pocas veces se reflexiona una frase muy sencilla que se utiliza en la película de Bichos: “toda falla es tu falla” que se le dice al jefe.
Normalmente un jefe -director, gerente, supervisor, etc, - se le suele contratar o asignar ese puesto por los conocimientos que tiene.
Difícilmente analizamos actitudes como arrogancia, dogmatismo, falta de credibilidad, subjetividad, soberbia, etc. Que, cuando se dan en una posición de liderazgo generan rotación, reducción de productividad, huida de personas talentosas…
Un jefe problemático o tóxico como se les llama ahora pueden manifestar su mala gestión de diferentes formas como decíamos párrafo arriba y que desglosamos un poco a continuación.
• Dogmatismo: Cuando insiste en una única forma de hacer que las cosas sucedan, sin considerar otras ideas o perspectivas. Cuando algo salga mal, seguramente culpará a otros.
• Imposición: toma de decisiones unilaterales y falta de colaboración con el equipo. Esto generará tensión en el grupo con su consecuente baja de productividad.
• Arrogancia: cuando la persona cree que siempre tiene la razón y termina por menospreciar las opiniones de los demás.
• Falta de humildad: es esa falta de capacidad para reconocer errores
• Falta de credibilidad: el creer en el líder es la piedra en la que se fundamente el liderazgo, si se pierde la confianza o se deja de creer al líder, desaparece el liderazgo
CONSECUENCIAS
• Alta rotación de personal: cuando un empleado se siente desvalorizado o que no se le escucha está más inclinado a buscar empleo en otra empresa. La rotación de personal es costosa, aunque difícilmente cuantificable. Es costosa en términos de reclutamiento y capacitación, además que puede afectar la cohesión y continuidad de un equipo.
• Baja Productividad: cuando el ambiente de trabajo es tóxico desmotiva a los empleados ya que reduce su compromiso y efectividad.
• Pérdida de talento: la gente segura de sí misma, capacitada y con potencial son los primeros en irse ya que buscarán mejores y más saludables ambientes laborales y oportunidad de su desarrollo profesional
• Mala reputación: las empresas con este tipo de líderes desarrollan una reputación negativa, dificultando la atracción de nuevos talentos y clientes.
¿Qué hacer?
• Buscar una comunicación abierta y asertiva: sabemos que la comunicación es clave. Expresa tus preocupaciones de manera respetuosa y constructiva. Ir con el jefe con ejemplos concretos y sugerir posibles soluciones que permitan ayudar a que el jefe comprenda mejor el problema.
• Buscar aliados: puede ser útil identificar compañeros de trabajo que compartan las mismas preocupaciones. Presentar una queja colectiva puede tener más peso y ser más difícil de ignorar que las quejas individuales.
• Documenta: lleva un registro de incidentes o comportamientos problemáticos. Puede ser útil si se llega a llevar una situación a Recursos Humanos. Trata de que esta documentación sea objetiva y algo detallada.
• Utiliza los recursos de la empresa: en la actualidad muchas empresas cuentan con programas de asistencia al empleado o líneas de asistencia de denuncia anónima. Estos recursos pueden ayudar y guiar en la mejor manera de abordar un problema.
• Enfócate en tu desarrollo personal: “tú a lo tuyo”, puede ayudar con un ambiente laboral difícil. Trata de aprovechar todas las experiencias que te brinde la empresa para mejorar tus habilidades. Esto ayudará a aumentar las posibilidades de avanzar en tu carrera ya sea dentro o fuera de la empres
• Considera un posible cambio de empleo: tu salud mental y bienestar son fundamentales y en ocasiones la mejor opción será encontrar un entorno de trabajo más saludable.